“Los medios tradicionales han fastidiado un poco el prestigio del Periodismo”

Marta Gómez-Rodulfo | Madrid | 13/06/2013

Carlos Dada

Carlos Dada | Foto: David Campuzano, El Espectador

Dadaistmo: Dícese de aquel reporterismo que se escribe con la prosa poética de los cronistas hispanoamericanos, que investiga con la valentía de quienes han nacido en un país conflictivo, y cuyos profesionales muestran la afabilidad de las personas sencillas. Carlos Dada, hace suyo este neologismo en su blog

Este periodista salvadoreño es uno de los fundadores de El Faro, ese periódico digital que nació hace quince años y que se ha convertido en un referente mundial de lo que debe ser un periodismo independiente, audaz e inspirador. Ahora los periodistas de todo el mundo miran al istmo centroamericano para saber de buen periodismo. 

Carlos Dada, miembro del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés), obtuvo el premio María Moors-Cabot de la Universidad de Columbia en 2011 por su excelente trabajo de investigación en El Salvador. “Indignación, curiosidad y esperanzas”, fue el título de su discurso donde recordó la filosofía de sus inicios: Crear un periódico independiente que trate al lector como una persona inteligente.

Revelar cómo el gobierno salvadoreño negociaba con las maras (pandillas) para que rebajaran la violencia en las calles a cambio de traslados de sus lideres a prisiones con menor seguridad, o denunciar los detalles del asesinato de monseñor Arnulfo Romero, un sacerdote católico salvadoreño que fue asesinado por predicar en defensa de los derechos humanos, son algunas de sus investigaciones. 

Tras unos años fuera de su país, en 1998 decide junto a Jorge Simán, su socio, crear un periódico digital en El Salvador, el primero de América Latina. ¿Son visionarios del Periodismo?

Estuvimos cinco años obsesionados con salir en papel pero no teníamos capacidad económica. De este modo nos ahorrábamos impresión y distribución, que es casi el 90 por ciento del gasto de un periódico. Cuando comenzamos, apenas existían periódicos digitales. Ahora los cambios tecnológicos abren nuevas posibilidades y estoy seguro de que el soporte es lo de menos. Internet democratiza los medios, la capacidad de existir ya no la dictan los mercados, por eso es tan importante el contenido.

Investigaciones trabajadas durante años, información precisa y rigurosa. ¿Cuál ha sido su brújula durante estos quince años?

El Faro ha sido el espacio donde muchos periodistas hemos encontrado la posibilidad de hacer el periodismo que creemos y queremos. Hemos contado con la colaboración voluntaria durante siete años de periodistas y técnicos que apostaron por este proyecto. Todo ese esfuerzo ha formado una identidad y una personalidad que ha hecho del periódico una marca grande. Los temas que abordamos no son populares. Nuestro público son lectores urbanos, de clase media y media alta. Son empresarios, académicos. Nos lee un porcentaje pequeño de la población salvadoreña. Somos más conocidos en otros países, como en Estados Unidos.

En el año 2012 recibieron amenazas graves tras la revelación de las negociaciones del gobierno salvadoreño con las maras de su país. ¿Le preocupa su seguridad?

El Periodismo de Investigación siempre tiene riesgos, ya vemos lo que sucede a nuestros colegas de México, Brasil, Honduras o Guatemala. Somos conscientes de que nuestro trabajo trae riesgos y me preocupa la seguridad de nuestro equipo. Aunque yo de la cara, me rodeo de una gente muy talentosa y valiente. Desde el fin de la guerra en El Salvador hemos pasado por un espacio inédito de libertad de expresión, que se empieza a deteriorar por varios factores, como la violenta intromisión del crimen organizado, el asentamiento del sistema político y la incapacidad de los medios tradicionales para mantenerse como una fuerza que responda a las necesidades de la sociedad.

El Faro, en El Salvador, Soho en Colombia, El Puercospín en Argentina… ¿Es consciente del boom del periodismo hispanoamericano? 

Para nosotros, contar historias es lo más natural. La crónica es el medio por antonomasia de América Latina, aunque la trajeron los primeros españoles, los grandes cronistas de Indias. Aquí estamos acostumbrados a vivir en crisis y eso te exige contar historias, es el escenario perfecto para ello. También estamos influenciados por los medios de Estados Unidos, como The New Yorker, The New York Times o The Washington Post, todos ellos son un referente para nosotros.

Ha visitado España invitado a participar en diferentes foros de Periodismo. ¿Qué opinión le merece el periodismo actual en España?

No quiero ser absolutista pero lo que yo percibo es que no es lo mismo el Periodismo de España que el Periodismo español. De este último hablan mejor los periodistas que están afuera que los que se quedaron y se formaron cuando el país estaba en auge. La generación de Ramón Lobo o Arturo Pérez Reverte es extraordinaria y trabajaron en otros países. Lo que veo que sucede en vuestro país es que se hace un periodismo desde las trincheras políticas, con las formas tradicionales, sin contar las historias interesantes que hay en una crisis y que son clave para que la sociedad se conozca mejor.

Se están fundando medios alternativos de Periodismo, nuevas vías de financiación para realizar reportajes. ¿Hacia dónde va el Periodismo de Investigación?

A pesar de la crisis financiera, es un buen momento para el Periodismo porque los grandes contadores de historias han abandonado los grandes medios y están surgiendo nuevos espacios de encuentros muy interesantes. Creo que las organizaciones deben movilizarse más con el Periodismo de Investigación. Los periodistas tenemos contacto permanente pero debemos realizar más trabajos conjuntamente. Ahora estamos buscando nuevos modelos económicos que nos permita una mayor autofinanciación.

Desde hace unos años sólo se habla de la crisis del Periodismo. ¿Deberíamos empezar a cambiar ese discurso fatalista?

Sucede que los medios tradicionales han fastidiado un poco el prestigio del Periodismo, creo que eso se debe a que las sociedades están cada vez mas apagadas y son menos exigentes. El mercado es el que domina la agenda informativa y eso transforma la misión de los periódicos. Internet, por el contrario, permite mayor libertad y se pueden dedicar los recursos a hacer otro tipo de Periodismo.

Nuevos periódicos digitales, medios alternativos. ¿Qué consejo daría a quienes quieren lanzarse a emprender nuevos proyectos periodísticos?

Lo primero que hay que tener claro para abrir un nuevo medio de comunicación es saber qué se quiere decir, tener una identidad bien definida. Es más fácil perderse si uno no sabe para qué quiere subsistir. El Periodismo no es un oficio que te recompense, tiene que haber una verdadera vocación. Ahora mismo hay una saturación en el mercado de medios digitales porque todos creen que son la solución.