Los periodistas “están atrapados en la caverna de Platón en lugar de ver el mundo real” 

Daniela Q. Lépiz | Madrid | 5/08/2015

Nick Davies

Nick Davies

Han pasado más de cinco años desde que el caso Wikileaks sacudiera el mundo diplomático y periodístico. Nick Davies, (1953) periodista de The Guardian, fue quien convenció a Julian Assange para convertir en noticia los documentos filtrados.

El resultado dio un giro de timón al modelo de colaboración transnacional en los medios y se consolidó como una de las historias más mediáticas de lo que llevamos de siglo.

Davies porta sobre sus hombros algunos de los casos que han labrado la reputación mundial del diario británico The Guardian. Habla firme, sin miedo y su principal motivación “es el poder de la verdad”. Además, es un incansable crítico de su propio gremio.

El periodista de The Guardian es autor de la investigación periodística que tumbaría al medio británico News of The World, tras revelarse el acceso ilegal a correos de voz y el pago de sobornos. Ese mismo caso llevó al magnate Rupert Murdoch, dueño del grupo periodístico News Corporation, a comparecer frente al Parlamento británico.

Para él, la clave es lo que define como “hang on a minute”, un instante de inflexión donde el periodista es capaz de dudar de una afirmación oficial e ir tras la verdad.

Davies tiene en su haber periodístico premios como el British Press Award y el Paul Foot Award, entre otros. Además, formó parte del equipo galardonado con el Pulitzer 2014 por las revelaciones del caso del ex agente de la CIA y la NSA, Edward Snowden.

El periodista de investigación recibió a MasInvestigacion en su despacho, entre paredes ataviadas de libros y frases colgadas por diferentes estantes, tal como lo hiciese el filósofo y ensayista francés Michel de Montaigne en su torre del castillo de Montaigne. Allí nos dio su visión sobre el modelo que prima en la actualidad en los medios, y nos habló del periodismo de investigación y las nuevas tecnologías.

Junio de 2010. Reuters informa sobre la detención del soldado estadounidense Chelsea Manning, acusado de filtrar información secreta de Estados Unidos a un hombre llamado Julian Assange. La noticia corrió por todos los diarios del mundo: Assange tenía la información, pero nadie fue a buscarle. Pasó desapercibido para casi todos, excepto para Nick Davies.

¿Alguna vez se ha preguntado por qué nadie más, excepto usted, se acercó a Assange?

¿Has oído la alegoría de la caverna de Platón? Había varios hombres reunidos en una cueva, sentados alrededor del fuego y sólo veían sombras en las paredes. Ellos creían que esas sombras era el mundo real. Eso es lo que pasa en las redacciones.

Davies reflexiona sobre el momento actual y los medios y recuerda qué es lo que pasa todos los días en la mayoría de los periódicos:

Todas las mañanas hay una reunión en la redacción. Todos se han leído los boletines, han escuchado los noticieros de la radio y han visto los informativos de la televisión. También han leído lo que las agencias de noticias califican como posibles historias del día. Pero nada de eso es la realidad, es sólo su realidad. Ellos están viendo sombras. Están atrapados en la caverna de Platón en lugar de ver el mundo real, que está lleno de buenas historias”.

Por eso no fueron. Nadie se detuvo a pensar: ¡Espera un momento! Es lo que yo llamo ‘Hang on a minute’.

¿Wikileaks es periodismo de investigación? ¿Cómo manejaron toda la información que se publicó? ¿Todo era de interés público?

Hubo muchos problemas entre Assange y los periodistas, uno de los más básicos fue lidiar con su idea de que todo debía publicarse, sin censura. Es la cultura hacker: “todo el mundo debe saberlo todo”.

Como periodistas venimos de una cultura diferente, seleccionamos información para exponer lo importante. Pero no teníamos control sobre Assange y fue muy difícil.

Primero, tratamos de publicar algo importante. La información que nos facilitó Assange estaba dividida en cuatro paquetes. Fue muy difícil trabajar sobre esas hojas de cálculo porque tenían información con códigos militares.

¿Cómo manejaron esa información?

Estuvimos cuatro o cinco días dándole vueltas para tratar de entenderla. Durante los dos primeros estábamos bastante desorientados, luego trajimos a nuestro compañero de Sistemas y todo fue mucho más fácil. Transformamos la documentación en un formato electrónico manejable con el que empezamos a trabajar.

¿Cómo afrontaron la parte legal y política de esa publicación?

Sabíamos que estábamos en una situación muy peligrosa y que podríamos ser atacados o sufrir las presiones de los abogados estadounidenses y hasta vernos obligados a detener la publicación. O tal vez ser acusados, políticamente, de ayudar al terrorismo o a los talibanes. En una situación tan sensible, buscamos historias que probaran que no estábamos ayudando a nadie y también investigamos y rastreamos registros de las acciones realizadas por ambos bandos”.

¿Qué opina sobre el periodismo de investigación en la era Internet?

En los primeros años, Internet comenzó a hacer daño. Los dueños de las redacciones dijeron: “¡Oh! No nos podemos permitir esto y no nos podemos costear las investigaciones”.

Davies va más lejos en su análisis:

Ahora la posición ha cambiado un poco, los medios empiezan a entender que la única manera de conseguir que la gente vaya a nuestro sitio web es hacer algo único, que para mí es la investigación. Esa es la clave que nos traerá de vuelta al lector. Es una verdadera oportunidad que hay que aprovechar.

Hablemos de una de sus investigaciones más famosas, el caso News of the World. Las investigaciones periodísticas suelen indagar sobre lo que hacen mal otros sectores como el económico, el jurídico o el político, pero nunca miran hacia dentro, hacia los propios medios de comunicación.

Tienes razón en que, como industria periodística, no nos gusta que nos digan qué es lo que hacemos mal. En mi libro Flat Earth News escribí que “perro no come perro”. Siempre escribimos sobre los otros, pero nunca acerca de nosotros mismos y eso no es correcto. El periodismo es una profesión muy poderosa y si abusamos de ese poder nos convertimos en creadores de mentiras con el único fin de vender más periódicos.

Hay quienes han atribuido el cierre de News of the World a su investigación

Como periodista lo único que puedes hacer es poner la información al servicio del interés público. No se puede predecir o controlar lo que va a pasar y a veces, las cosas salen mal. Así que News of the World cerró y cerca de dos centenares de personas perdieron su trabajo.

Davies confiesa:

Tanto el director de The Guardian (entonces Alan Rusbridger) como yo estábamos sorprendidos. Nadie lo esperaba.

¿Después de aquel caso gestionaría la información de manera diferente?

No, no lo creo. Puede ser aterrador, pero tienes que hacer tu trabajo. Tienes que hacer frente a la crisis cuando llega. Tuvimos suerte, teníamos algunos documentos para defendernos públicamente.

Siempre ha llevado a cabo sus investigaciones de manera individual, sin equipos. ¿Qué piensa de los nuevos equipos de investigación que se están montando en algunas redacciones donde se incorporan programadores?

Trabajo por mi cuenta. Mi punto de vista es que si soy el periodista estoy a cargo de la investigación. Si necesito ayuda, y un especialista tiene las habilidades que yo no tengo, podré traerlo para que me ayude en una fase particular de la investigación, pero no de manera rutinaria, no como equipo.

Ha aludido en diferentes ocasiones al concepto “imaginación” como núcleo para comenzar una historia. Sin embargo, ¿cómo se puede gestionar la diferencia entre lo verdadero y lo que yo creo que es cierto?

Tienes que mirar desde un poco más atrás. Si preguntas a los no profesionales de dónde sacan las historias los periodistas, ellos responden que tenemos contactos secretos y que a esas fuentes las vemos en un rincón de la ciudad, pero nosotros sabemos que eso no es as”.

Sabemos que nuestras historias las conseguimos de las agencias de noticias, como Reuters, de comunicados de prensa y de todo lo que leemos y vemos. Pero si todo lo que hacemos es reciclar lo que dicen las agencias o los noticieros no vamos a encontrar historias interesantes.

El periodista revela su forma de hacer y buscar nuevas o diferentes historias:

Como no tenemos “contactos misteriosos”, tenemos que buscar otra forma de encontrar historias. Si te entrenas para ver o detectar las cosas que en un principio no tienen sentido, llegas a tener la habilidad para adivinar lo que en realidad podría ser. Es decir, la explicación de los hechos. Luego vas y los compruebas.

¿Esa forma de mirar o buscar las historias podría ser lo que usted denomina el “hang on a minute”?

Sí, eso es. Hay una tendencia horrible que nos empuja a que todos tengamos el mismo ángulo. Cuando tienes un comunicado de prensa piensas: “Espera un momento, ¿es esto cierto? Espera, aquí falta algo que no han dicho”. Y buscas un enfoque diferente. Se trata de seleccionar historias o ángulos.

El periodista de investigación, premio Putlizer, escritor y redactor de The Guardian concluye:

Si vas por tu cuenta y haces una historia que nadie más está haciendo, tomas un ángulo que nadie más está tomando. Puedes equivocarte y probablemente tengas problemas, pero tienes que ser valiente e intentar ir más allá, encontrar una historia diferente, tu historia.

June 2010, a Reuters’ story: Chelsea Manning, a United States Army soldier, had been arrested for handing over a huge amount of unclassified documents to a man named Julian Assange. Every single newspaper reported it, but nobody went to find Assange until The Guardian journalist Nick Davies did it.

It was about to kick start the most outrageous story known hitherto and thus began a new era of cross-border collaborative journalism. The final story was published by The Guardian, The New York Times, El País and many other media outlets around the world.

Nick Davies spoke to MasInvestigacion in his office to give us his point of view on the current media model, nowadays investigative journalism, and about the future of his profession.

Have you ever though why nobody else went to meet him before you?

Plato has a wonderful image, a men sitting on a cave. Have you heard that? In the cave there is a fire. The men sitting around the fire and on the walls of the cave they can see shadows, and men believe that the shadows are the real world. That is what happens in newspapers. Every morning they have a meeting once all of them have read the newspapers and radio and tv bulletins.

They have read what agencies say and what are expected to be the stories of the day. Nothing of that comes from the real world. It is from the media. It is just like Plato’s men looking at the shadows on the wall.

And that was exactly happened with Wikileaks. They did not stop and think. It is what I call “hang on a minute”: the point here is that this bunch of secrets are with this man: Julian Assange. So we need to get a reporter and send him out to the real world to try to find him.

So I was sitting downstairs and thinking, Christ! This is the sixth paragraph. It is amazing. They are locked in the cave. So I decided to find Julian and I… It is quite easy to be a journalist. It is not magic.

About Wikileaks there was some information that was not really of a public interest. Can it be considered as investigative journalism?

There was quite a lot of problems between journalists and Assange. And one of the basic problems was that he says that the deal was to publish everything. He did not want to be censored. That is the hacking culture: “everybody must know everything”. And we the journalists come from a very different tradition, so we say: we select in order to say something important, we will not publish information if it could hurt somebody and we do not want to expose silly gossip. But we did not have control of Assange and he decided what to do. It was a difficult relationship.

How did you handle the situation?

It was definitely difficult. Probably we spent four or five days just messing around to get it right. In the first couple of days we were a little bit lost. Just until we got a computer colleague at the Guardian for helping us.

It was written in American military language and it was quite hard to understand. First of all we had to convert it into a computerized form that could work for us and start guessing.

Was it politically risky?

We knew we were in a very dangerous position. We could be attacked by American lawyers, go to court and get an order to stop publishing. Or maybe by a political backslash that we were “helping terrorism or Talibans”. So making a selection to expose both sides it is not only balance, it is about thinking politically.

What do you think about the investigative journalism did in the past and the one that we are doing now?

When the internet first started doing damage, newsrooms said: “Oh! We cannot afford this investigations”. But now I think the position has changed a bit. Now news organizations begin to understand the only way to get people to come to our website is to do something unique, special. So for me investigative journalism is a key to bring the readers back.

Why did you begin the phone hacking story that involved News of the World. I mean, the investigative journalist goes to find what the politician is doing wrong, what the economist is doing wrong but it is difficult to go and look inside and say: what are we doing wrong?

First, of all you were right that we, journalists, don’t like to write about the industry. In my book Flat Earth News I quoted this comment saying: “dog does not eat dog”. We write about everybody else, but we don’t write about ourselves and that must be wrong. Journalism is a very powerful profession and if we abuse that power in order to sell more newspapers, that it is wrong.

There are a lot of people who blame you because News of the World (NOW) shut down

About the consequences, the difficult part of being a journalist is that all you can do is to put information into the public domain. You cannot predict or control what will happen. Sometimes bad things happens if you publish information. So NOW closed and nearly 200 people lost their job.

The editor of The Guardian (by then Alan Rusbridger) was amazed that NOW closed. Nobody had expected or asked of it or wanted it. This was Rupert Murdoch being very selfish, ruthless. The reality is that Murdoch closed it and if somebody else was responsible, that was the people who committed the crime in the newspaper.

But you had a lot of anxiety after the publication. If you would go all the way back to those days, would you manage the information in a different way?

No, I don’t think so. It can be frightening but you do your job. You have to deal with the crisis when it comes. I think that they are quite bad people and bad people don’t like it if you write the truth about them.

If they write quite aggressive and false things about me or The Guardian it only shows an evidence of how bad they are. I don’t think the people believe it.

You have carried out your investigations alone. What do you think about this new model that involve a programmer, a data miner, collaborative journalism?

I work on my own. My view is that if I am the journalist, I am in charge of the investigation. If I need support, a specialist who has skills I don’t have can help me in a particular part of the investigations. That’s OK. I do not need to be part of a team in a routine way. I don’t want to do that (laughing) is a personal thing, I think it could be slower.

You constantly use the word ‘imagination’ as a core to begin an story

Yes, use your imagination to try to get what the truth might be and then you go back and check.

Is it not risky?

Take a step back: If you ask people who are not journalists where the journalists get the stories from, they think that we all have special people with secret contacts and we meet them in the dark corner of the town and they tell us the secrets. We all know that does not happen.

We know we get the stories from the news agencies, like Reuters, and from press releases. But if all we do is to recycle what is in the news agency or in the press release it will be boring for us and boring for our readers and we won’t find interesting stories. We have no mysterious contacts in the dark corner of the city. We just have to find another way to find stories. If you train yourself to notice the little things that don’t quite make sense then you use your imagination to guess what the explanation could be and then you go to check it out.

The ‘hang on a minute’?

Yes. There’s a horrible tendency to take the same story. When you have a press release you will say: hang on this it is not true. Think for yourself: ¿This is really true? Too much just saying this is what the other papers are saying, reproducing the same story. Wait! There is something missing to be said. It is about selecting stories, selecting angles, and trying to be a little bit rebel to think for yourself and think different things.

If you go out on your own and do a story that nobody else is doing, take an angle that no one else is doing. You may get it wrong and you will be in trouble because you are not saying what everybody else is saying. But you need to be brave, try to do your job well and try to find the story that is different, your own story.