• Edwy Plenel: “la investigación consiste en que el periodista tenga iniciativa propia”
  • Alberto Cairo: “todos los periodistas deberían tener conocimientos básicos de estadística”
  • Borja Bergareche: “la información pública no debe ser una mercancía que circule bajo la mesa”

Nacho Calle | Madrid | 25/09/2014

En las dos primeras ediciones del Máster en Periodismo de Investigación, Datos y Visualización, más de 20 periodistas han sido entrevistados para su portal MasInvestigacion. A lo largo de las conversaciones que estos profesionales han mantenido con los alumnos del máster se han recogido consejos, recomendaciones y experiencias de gran utilidad para los periodistas que ahora comienzan a desenvolverse en nuevos campos, como el periodismo de datos, o que han iniciado su carrera profesional recientemente. Todos ellos coinciden en que hay futuro para el periodismo, en la importancia de contar una historia atractiva y en alejarse de las pantallas para también recorrer la calle.

El mayor secreto de una unidad de investigación exitosa es la calidad de los profesionales que la integran”. Con estas palabras, Giannina Segnini, en una de sus primeras entrevistas tras renunciar a dirigir la unidad de investigación del diario La Nación de Costa Rica, expresaba la importancia de la colaboración y la profesionalidad de los miembros de un equipo dispuesto a tratar temas en profundidad.

 “La investigación le aporta más credibilidad al medio”

En estos dos años de entrevistas, el periodismo de investigación se ha señalado como el valor añadido de un medio, el género que ofrece a la sociedad contenidos exclusivos y de más calidad. “Uno de los hechos diferenciales que puede aportar la prensa escrita es la investigación”, afirmaba Antonio Baquero.

Sin embargo, las investigaciones requieren “tiempo, esfuerzo y una buena metodología”, recuerda el brasileño Diego Escosteguy, “las pocas veces que el trabajo tiene éxito, obteniendo como resultado un reportaje de calidad, hay un fugaz sentimiento de satisfacción. Siempre mezclado con la convicción de que el trabajo podría haber sido mejor”.

“Cuando se trata de periodismo de investigación siempre se lidia con todo tipo de dificultades”, comentaba el argentino Hugo Alconada. “La imposibilidad de acceder a las fuentes y documentos oficiales puede llevar al periodista a depender en gran medida de informantes anónimos y ‘gargantas profundas’”. Sin embargo, continuaba Alconada, este esfuerzo es necesario porque “la investigación le aporta más credibilidad y respeto al medio entre sus lectores”.

Para Miguel Ángel Basteniersolo existe el periodismo de investigación. Todo lo demás es relleno. Hay dos términos que quieren decir lo mismo: agenda propia y periodismo de investigación. Si hay alguna defensa para esta catástrofe que está sufriendo la prensa, es tener agenda propia e investigación. Hacemos un periodismo en el que comunicamos todos lo mismo”.

Por su lado, el salvadoreño Carlos Dada apostillaba que “los grandes contadores de historias han abandonado los grandes medios y están surgiendo nuevos espacios de encuentros muy interesantes. Creo que las organizaciones deben movilizarse más con el periodismo de investigación”.

Pero no todo lo que se publica como periodismo de investigación realmente lo es. Como afirma el director de Mediapart, Edwy Plenel: “hay un periodismo de investigación que es un periodismo de holgazanes: el periodismo de atestados. Van a buscar cosas que están en un dossier judicial, pero en el fondo se convierten en los aliados, los portavoces de una de las partes. Eso es fácil. Todo el mundo lo hace. No es una verdadera investigación”. Por ello, Plenel señala: “la investigación consiste en que el periodista tenga iniciativa propia”.

Por eso, desde su despacho de Milán, Leo Sisti comentaba, reforzando esta idea del periodismo de propia iniciativa, que “hay que ser tenaz, insistente, estar encima de la gente. Pero no pegado a un teléfono o estar sentado delante del ordenador. La noticia se obtiene con el contacto humano, las fuentes hay que tratarlas, convencerlas. Se habla con la gente y se le contesta cuando dicen idioteces, ése es el oficio”.

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Los entrevistados de MasInvestigación | Fotomontaje: Nacho Calle

El análisis de datos no es suficiente para publicar

Uno de los peligros del periodismo de datos es que el periodista se centre tanto en los datos que se olvide de la historia. Esta es una de las ideas centrales del Máster y también de las conversaciones publicadas en MasInvestigacion.

Hassel Fallas aseguraba: “no puedes pretender que el análisis de datos sea suficiente para publicar. Nos llamamos periodistas o reporteros por algo: tenemos que ir a reportear, tenemos que salir a la calle a ver las historias. Las bases de datos son complementarias de ese reporteo. Las bases de datos te dicen que existe un fenómeno interesante de analizar, pero tú tienes que salir a la calle. Cualquier historia, si no tiene el componente humano, pasa sin trascendencia”.

Por su parte, la chilena Mónica González reforzaba esta idea y decía que “las bases de datos son importantes porque te sirven de respaldo, pero las historias se encuentran en la calle. Una investigación sin un rostro que muestre los efectos en la población no tiene interés”.

“Las mejores historias no están en la pantalla del ordenador, están en las personas”, decía Escosteguy, asunto sobre el que también se detiene la periodista argentina Sandra Crucianelli: “no hay nada que reemplace al periodista recorriendo las calles de su ciudad o entrevistando cara a cara a una fuente. Hay trabajos que pueden hacerse con fuentes digitales y el periodismo de base de datos se encuadra perfectamente dentro de esta categoría. Es solo una parte del periodismo y eso debe quedar claro”.

Crucianelli recordaba también que el periodismo de datos “es el mismo periodismo de investigación que se ha hecho siempre, pero con herramientas diferentes y un caudal de información enorme”. Y además apuntaba que “la definición correcta es periodismo de base de datos. Le llamamos periodismo de datos por comodidad en el manejo del lenguaje. Todos los periodistas manejamos datos, pero la diferencia es el volumen que se utiliza”, sentenciaba.

Lise Olsen cree que el “periodista de investigación tiene que estar al tanto de cómo conseguir y  manejar datos electrónicos en varios formatos. No saber manipular y usar datos es como ser analfabeto en el lenguaje de registros públicos modernos”. Por eso mismo, Alberto Cairo tiene el convencimiento de que “todos los periodistas, independientemente de que vayan a trabajar con datos o no, deberían tener conocimientos básicos de estadística y números”.

Las bases de datos y manejar programas como Tableau, Google Fusion Tables o Excel es algo fundamental para un periodista hoy en día y así lo apuntaba Olsen: “también es importante utilizar otras herramientas disponibles, tales como las de mapeo y administradores de bases de datos. Hoy día, hay múltiples herramientas nuevas de visualización de datos. La cantidad y diversidad suele ser aplastante, pero la base es entender los formatos y consultar datos eficazmente para encontrar las noticias dentro de ellos”.

En esa misma línea, Paul Bradshaw señalaba que “el periodismo de datos puede aportar un rigor extra a las informaciones”. Este periodista británico afirmaba que es necesario un cambio de mentalidad en el periodista: “usa redes sociales en lugar de revisar páginas web cada mañana, cambia las herramientas de detección de datos en lugar de estar consultando diariamente qué registros publica una organización dedicada a peticiones de información pública, usa Control+F en lugar de tratar de encontrar algo de manera manual en un documento gigantesco”.

Pero si una nueva visión de las herramientas y una nueva forma de trabajar es fundamental para el periodismo de datos, también lo es contar con un equipo multidisciplinar. “Uno como periodista no puede pretender saberlo todo. La mejor forma es buscar a gente que tenga conocimientos diversos para que puedas aprender. Los ingenieros terminan aprendiendo de periodismo, los periodistas de ingeniería, los desarrolladores web acaban aprendiendo de periodismo y nosotros también aprendemos de ellos”, aseguraba Hassel Fallas.

Esta idea de formar un buen equipo también fue señalado por Giannina Segnini como un elemento principal a la hora de poner en marcha un trabajo de Periodismo de Datos: “el periodista que no aprenda a trabajar en equipo está condenado a convertirse en irrelevante o a quedarse solo”. A lo que añadió: “un periodista solo es incapaz de dominar todas las disciplinas que se requieren para hacer periodismo de calidad en el presente. En cambio, si el periodista trabaja de verdad en equipo con sus colegas y con profesionales de otras disciplinas, respetándolos e impulsando la participación libre de todos desde el origen de cada investigación, el conocimiento se multiplicará, las capacidades de todos se complementarán y  el resultado será siempre de mayor calidad.”.

 Transparencia: hay que rearmar a los ciudadanos y a los periodistas

Borja Bergareche aseguró en MasInvestigacion que “en la vida de los periodistas, lo que marca la diferencia, más que la ley en sí, es esta cultura de la transparencia. Es poder hacer nuestro trabajo en un ecosistema abierto donde la información pública, la información en manos de las distintas administraciones y poderes públicos, no sea una mercancía que circule bajo la mesa”.

Dice Bergareche: “para que una ley de transparencia sea efectiva no basta con escribir en un papel con todas las bendiciones legales que las administraciones tienen que ser transparentes. Desde el punto de vista interno de la administración supone transformar la manera en que se gestiona, se archiva y se difunde la información. […] Pero también hay que mirar a la otra parte de la ecuación, que sería el administrado. Y ahí es verdad que hay ser muy autocríticos. El acceso a la información, o que de repente tengamos a nuestro acceso más datos, supone que los ciudadanos tenemos el reto de utilizarlos para demostrar que nos interesa, que nos preocupa, que queremos ejercer nuestro derecho”.

Por ello, afirma que “hay que reequilibrar los poderes. Las leyes de transparencia forman parte de este reequilibrio. Hay que rearmar a los ciudadanos y a aquellas profesiones que juegan un papel importante en la protección del ciudadano, entre los que están los periodistas”.

Oscar Serrano, de Puerto Rico, también insiste en la importancia que juega el periodismo en la transparencia y el papel relevante que tienen los periodistas a la hora de hacer más transparente una sociedad. La transparencia “requiere que los periodistas se especialicen y que ayudemos y contribuyamos a cambiar la cultura del Gobierno sobre la información. Hay un tema que puede ayudar mucho al acceso a la información: el empuje global que hay hacia el gobierno abierto y digital”.