Para algunos de los que nos dedicamos al mejor oficio del mundo, el periodismo –más que una profesión- es una vocación. En mi caso, además, es una pasión que descubrí de niña y que luego consolidé en la UCAB, de cuya escuela de Comunicación Social egresé en 2010.  Convencida de que un oficio como este se aprende, sobre todo, pateando calle; hice prácticas en El Nacional y Últimas Noticias; y me dediqué al periodismo de...