Cuando era pequeño no llevaba bien las injusticias. A mis padres les llamaban del colegio para decirles que tenía que dejar de ser abogado de pleitos pobres. Me costó aprender a callarme, observar y pensar de qué manera podía defender mejor lo que creía justo. El primer artículo importante que escribí fue para la revista de mi colegio.  En la universidad aprendí de grandes profesores, pero también de mis compañeros. Tuve la suerte de...