De pequeña siempre admiré a aquellas personas que, acompañadas de un micrófono, aparecían de pronto en la pantalla del televisor hablando de todo. No sé si por eso o por mi incesante curiosidad el periodismo siempre fue una de mis prioridades. Con los años, la psicología y la educación especial se fueron haciendo hueco entre mis posibilidades de futuro, aunque no consiguieron ganarle la batalla a lo que siempre había sido mi vocación:...